y por qué no?

9 octubre 2011

En la menor de las decisiones,
en el intento con menos posibilidades,
con menos pretensiones,
en el gesto más natural,
tras lo insignificante,
lo nuevo, lo desinteresado y sincero,
una puerta, una oportunidad,
otra visión, otras opciones,
otra versión, otra realidad,
quizá “las” respuestas,
aunque ahora ya sean
algunas posibles respuestas.
Tan simple como… “y ¿por qué no?”

 
REM – Why not smile
http://www.goear.com/listen/b2231fc/why-not-smile-rem

pause

13 mayo 2011

abandonado, sin atreverme a decir que finalizado,
permanece este espacio que,
sin rumbo y finalidad comencé aquel gran día.
me niego a pronunciar finales de lo que sinceramente no creo.
sinceramente,
el nómada siempre ha estado ahí,
y aunque aparece sólo cuando rasco en “el fondo”,
sé que está, que es.
desde otro punto de la misma piel
sonrío al ver y leer que todo fué, ha sido o está siendo
porque estaba a bien ser,
y cuan importante es lo insignificante y
cuan prescindible lo “llorable”.
Y aprovechando la inercia de estas y aquellas letras,
sigo encontrando cosas que echarme a “mis bolsillos”…

“y qué harías tú si no tuvieras esos miedos”

el cambio

20 diciembre 2010

ya van más de dos años desde “mi” cambio,
ese que sigo redescubriendo con otros ojos,
en otras palabras y, ahora, en otras imágenes,
el mismo que sólo yo sentí y conocí.
Patrimonio personal que vacía y rellena,
que acobarda y asola,
para empujar a lo otro.
En esas me debato,
con mis picos y mis valles,
procuro ser fiel a mi yo, a mi sentir,
y perdido en ese laberinto encuentro piezas sueltas,
que encajan justas en mi in-decisión, mi corazón,
mi opinión, mis pensamientos y mi verdad,
y que posiblemente (o no) muestren el camino
hacia el primero de los “oros”, esa paz,
aquella calma…
Y de repente, un regalo,
de esos que sólo pueden ser regalados,
de los que sólo suman… “el cambio”
Motivo para escribir,
razón para vivir…
“no te mueras con la música dentro de tí”

cogido al pecho

9 noviembre 2010

en el punto que une dolor, amor y sentimiento,
en la emoción

fuera (y dentro)

18 abril 2010

ciego, aún por el exceso de luz,
impasible, inmóvil,
quieto y nervioso.
asisto a esa escena tan común.
con miedo, rasco las paredes de esta burbuja,
tan gruesa como mi voluntad,
tan frágil como mi vergüenza,
tan molesta como mis lastres.
Ajenamente seguro,
pensando en vivir,
viviendo sin querer pensar,
viviendo
golpeo las paredes,
de lo que ya no quiero,
y que me vuelve mudo,
ahora que ya me puedo escuchar,
ahora que necesito gritar…
Fuera,
en esa habitación tan amplia,
reconozco, tirados en el suelo,
“pellizcos en el estómago” con más de veinticinco años,
conservados ahí,
debajo de la piel,
sin yo saberlo,
y me “pellizcan” otra vez,
me cuestionan,
me liberan,
me perdonan,
me devuelven.

 

no olvidar V

13 abril 2010

aplicar el:
me gustaría probar,
lo voy a intentar

al mismo punto

7 abril 2010

y vuelvo a volver, ya he pasado por aquí,
otra vez borrar, apretar los dientes,
aguantar las lágrimas, frenar el pensamiento,
pisar este punto (“y aparte”)
vigilar-me, ilusionar-me,
aportar-me, alimentar-me,
crecer y crecer-me.
Otra vez un error con acierto,
un buen recuerdo,
y un empezar desde algo más que cero.
Seguir, avanzar, explorar, dejarme llevar (o no),
viajar, quedarme, probar, (no) esperar,
intentar. Seguir. Vivir.
Creer.

jarrones de colores

16 febrero 2010

Por muy bonitos que sean,
nunca me gustan los pedazos rotos,
siempre hay alguno afilado…

bocados

1 febrero 2010

un día me como el mundo…
otro paso hambre,
procuro no olvidarme de respirar
concentrarme en mi respiración,
mi pulso, mi ritmo, mi estado,…
obvio lo demás para después explorarlo
con la conciencia abierta,
como hace años…
y mientras tanto
dudo de si queda hueco,
espacio suficiente para,
o si es el “para” el que tiene que hacerse hueco.
y en esas me debato,
sin querer soltar las riendas
de esto que empiezo a degustar
cada vez más dias…

mapas de tinta china

23 enero 2010

Contemplo,
con ánimos encontrados,
este espejo que encontré
en algún punto del camino,
que sin razón alguna recogí,
casi sin darme cuenta,
casi sin querer,
casi…

Contemplo,
esos mapas ya trazados,
indelebles,
que forman las cicatrices, los tatuajes
y la piel gastada…

Intento
distinguir los cruces, las señales,
la dirección y el sentido,
en cada tramo,
de cada indicación recibida,
de las indicaciones calculadas.

Siento,
con nervios sordos,
la caricia de cada metro,
quizá centímetro, que recorro,
la niebla, el sol,
la lluvia y la inercia,
y me aferro a mis cálculos,
a mis suposiciones,
a mi empeño por encontrar todas esas marcas
que fuí dejando en mi ruta particular,
quizá para dejarlas ahí..

Y vibro,
con el sentir perdido y encontrado,
con la emoción propia de saberme dentro,
con la ignorancia del novato, del desorientado,
con el peso de los errores,
con la soledad compartida,
con el interés nuevo y antiguo,
con las oportunidades,
con los detalles más mínimos,
con otros,
con-migo.

 
Andrés Calamaro – La libertad


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