abandonado, sin atreverme a decir que finalizado,
permanece este espacio que,
sin rumbo y finalidad comencé aquel gran día.
me niego a pronunciar finales de lo que sinceramente no creo.
sinceramente,
el nómada siempre ha estado ahí,
y aunque aparece sólo cuando rasco en “el fondo”,
sé que está, que es.
desde otro punto de la misma piel
sonrío al ver y leer que todo fué, ha sido o está siendo
porque estaba a bien ser,
y cuan importante es lo insignificante y
cuan prescindible lo “llorable”.
Y aprovechando la inercia de estas y aquellas letras,
sigo encontrando cosas que echarme a “mis bolsillos”…
…
“y qué harías tú si no tuvieras esos miedos”
Advertisement
15 mayo 2011 a las 11:12 |
estos espacios pausados, en blanco o negro o tonos de grises; ese espacio de tránsito sigue aquí… y está bien y reconforta saber que en algún momento, tocará vaciar un poco bolsillos. Mientras, seguiremos nomadeando por otros lares.
16 mayo 2011 a las 22:29 |
sí, reconforta que exista ese espacio en el que descargar y cargar esos bolsillos que ahora intento mantener medio vacíos… Gracias por leer-me.