fuera (y dentro)

ciego, aún por el exceso de luz,
impasible, inmóvil,
quieto y nervioso.
asisto a esa escena tan común.
con miedo, rasco las paredes de esta burbuja,
tan gruesa como mi voluntad,
tan frágil como mi vergüenza,
tan molesta como mis lastres.
Ajenamente seguro,
pensando en vivir,
viviendo sin querer pensar,
viviendo
golpeo las paredes,
de lo que ya no quiero,
y que me vuelve mudo,
ahora que ya me puedo escuchar,
ahora que necesito gritar…
Fuera,
en esa habitación tan amplia,
reconozco, tirados en el suelo,
“pellizcos en el estómago” con más de veinticinco años,
conservados ahí,
debajo de la piel,
sin yo saberlo,
y me “pellizcan” otra vez,
me cuestionan,
me liberan,
me perdonan,
me devuelven.

 

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.